
Entrando ya en materia jugable, PES6 presenta un cambio muy visible a primera vista en todo lo que es defensa: antes con el botón X podíamos ser bastante efectivos robando balones. Ahora, más que aprovechar la acción con el botón, necesitamos tener una buena posición y ser muy “pesados” para lograr la posesión. La utilización del botón X no es para nada tan efectiva como antaño, y defender resulta mucho más “manual” que hasta ahora. De hecho nos dará la sensación de que el juego no responde a nuestras acciones, ya que en numerosas ocasiones el jugador no presionará al pulsar la acción.
Ahora, la transición y velocidad de la acción es más realista que en PES5, aunque creemos que se pierde en jugabilidad lo que se gana en verosimilitud. Los pases con X –los más normales y numerosos- son bastante lentos, y necesitaremos utilizar mucho el super-cancel (R1+R2) para llevar el jugador receptor hacia la pelota, si no será muy fácil que nos la roben. Necesitamos ser mucho más “activos” con los controles para matener la posesión, lo que le añade más dificultad y tensión a los partidos. Además, cabe destacar que los jugadores ahora pasan peor si están presionados, aumentando el valor defensivo y dando más mérito a la realización de las jugadas ofensivas.
Puede ser que a muchos jugadores de la saga esto les satisfaga. De hecho, PES siempre se ha caracterizado por unos controles duros y con una curva de aprendizaje bastante amplia, aunque a la larga siempre ha resultado más satisfactorio. Sin embargo, creemos que se pierde algo de agilidad y diversión. El nuevo valor agudizado en PES6 se llama “defensa”, algo que según críticos del mundo de este deporte dicen que es el clave del fútbol moderno.
En cuanto a los equipos controlados por la CPU merecen capítulo aparte. Los equipos controlados por la máquina nunca han jugado mejor. Mueven la bola de lado a lado, basculando todo el equipo y no arriesgan la posesión a no ser que encuentren un pase claro y que les reporte una ventaja considerable. Utilizan más que nunca el pase alto adelantado y al delantero para que haga de “poste”, al recibir un balón de espaldas a portería y devolvérselo a los que vengan de frente. Además, también defienden bastante bien, excepto en una jugada de la que podemos sacar tajada y que parece más un bug que otra cosa (no os diré cuál es para que vosotros mismos la encontréis
En cuanto a los árbitros, decir que Konami ha mejorado su actuación en un sentido: PES6 ya no es un continuo “falta-juego-falta” y el árbitro permite más continuidad en el juego. Sin embargo, también es verdad que es demasiado permisivo en muchas ocasiones, casi siempre para perjudicar al jugador. El fuera de juego, la ley de la ventaja y las tarjetas son más justas y mejor pitadas, algo que añade realismo a su forma de actuar. Seguramente un balance entre su actuación en PES5 y la que ofrece en PES6 sería el punto ideal.